20 de diciembre de 2011

Acto de rebeldía

Me considero una persona, dentro de lo que cabe, libre, tanto de pensamiento como de espíritu. Lucho y defiendo a muerte mis principios, y no dejo que otro que viene por detrás me los pisotee o intente cambiarlos. Por principios fui un traidor, por principios soy a ojos de muchos, un separatista que hace un flaco favor a la causa abertzale. Pues bien, por mis principios puedo decir que no soy un hipócrita, y que mis ideas van ganando fuerza cada día más. Por suerte, cuando algunos intentan debilitarme, yo cojo más fuerza, y me hago fuerte en la palabra, que es el arma más poderosa. Cuando a los demás no les quede nada, yo podré sentirme orgulloso porque no me vendí al mejor postor, y porque mis principios tendrán más valor que lo que coree una cuadrilla, dependiendo el viento que sople. Este es mi acto de rebeldía.